Te imaginas que por que soy pequeña no soy una mujer con sueños corrientes de violencia y muerte. Ahí es donde te equivocas. Te lo estoy diciendo. Te llamo en mitad de la noche. "Tú, sal de la cama. Sal de la cama y más vale que te des prisa. Soy una mujer corriente con el acostumbrado (extraordinario) sueño de poder. Burbujear, burbujear. Estoy embistiendo bajo las colchas donde duermes sano y seguro. Brincando, saltando, aporreando la puerta. Un rinocerente saliendo de estampida. Vueltas y más vueltas dentro de mi estofado.
No te escandalices. Esto no puede sorprenderte. Yo, haciendo un estofado con cosas que me irritan. ¡Oh, el play boy! No nos lamentamos por él, ¿verdad?. Tenía una madre, una hermana, sí, sí. No te creas que nosotros, los deformes, tenemos un gran sentido de la compasión. Eso es tu imagnación. Soy un montruo con delirios monstruosos. Principalmente de grandeza. Como era de suponer. No subestimes mi furia. O mi tristeza. O mi pesar. Los estoy condensando a todos en mi estofado, destilándolos para almacenarlos. Subo trepando al ático. Escalera arriba, peldaño a peldaño. Una sacudida cada vez. Hay que sacrificarse.
Bonita canción de la Oreja de Van Gogh
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=zsTRxXvQY0s
Petón