Si tuviera, si tuvieras, si tuviérmos siquiera un ápice del mismo sentido común, una máxima que ambos defendiéramos, estaríamos juntos en esto. Unidos, veríamos el vicio o la virtud que hay en ello. Pero tal como están las cosas, tal como resultan ser, vivimos en una atmósfera diferente. Estoy de pie encima de una silla sólo para decirte esto. Echándolos a todos, al playboy, al diablo, a quien quiras tú llamar, todos, agarrados a un paraguas y revueltos dentro de mi estofado.
Allí se cocerían y yo descansaría un rato.Leyendo un libro en un cómodo sillón. Una larga y triste historia de angustia y desilusión. Pero volverían. Burbujeando hacía mi. "Soy un desgraciado play boy hirviendo en un estofado que se desborda". Bajaré el fuego un minuto, sólo un minuto, entonces volverá el calor otra vez.
Caliente, caliente, caliente. Aceleradamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario